top of page

El hombre visionario detrás de la primera Tarjeta de Navidad

Actualizado: hace 6 días

Fotogliptia de Henry Cole y entrada principal de la Gran Exhibición en Londres

(Foto Colecciones Victoria & Albert Museum)


A mediados del siglo XIX, una pareja de enamorados que por su distancia entre domicilios deciden utilizar el servicio de correo para enviarse correspondencia. Ya sea porque era un servicio gratuito, porque su amor no fuera visto con buenos ojos en sus familias, o por travesuras de juventud, resuelven enviarse cartas frecuentemente pero con nombres falsos en el destinatario y remitente.


Lo que comenzó como una simple correspondencia entre dos personas le significó a la oficina de correos un dolor de cabeza. Al mes eran decenas de envíos de cartas devueltas a los mismos remitentes, y entregas de correspondencia a quienes negaban rotundamente ser los destinatarios de aquellas cartas.


Luego de muchos meses de carreras en vano por parte del cartero y los recursos involucrados de la oficina de correos deciden investigar a estos dos remitentes sospechosos cuyos destinatarios ni siquiera abrían los sobres y los devolvían al cartero.

Afortunadamente, en Inglaterra la correspondencia es tratada como una fina y elegante vajilla de té; así es que con mucho cuidado y minuciosa observación los funcionarios del Correo se percataron de unos pequeños defectos en los sobres: dobleces, manchas, arrugas, marcas de pluma, algunas tan imperceptibles al manejo diario pero que se repetían una y otra vez en todos los sobres que iban y venían desde y hacia aquellos remitentes.


Esta astuta pareja creó un código sobre el papel de los sobres con el fin de comunicarse en clave sobre sus reuniones en secreto, si tenían algo urgente que contarse, o por el simple hecho de aprovechar un recurso gratuito y dar rienda suelta a los mensajes amorosos con despreocupadas consecuencias.


Este descarado relato fue la gota que rebasó el vaso de la Oficina de Correos, por ello se crea un sistema de correo llamado "Penny Post", con la implementación de estampillas que aseguraba con un pre-pago, la seguridad y expedita entrega de la correspondencia.

Sir Rowland Hill y Sir Henry Cole crearon la primera estampilla auto-adhesiva llamada "Penny black" y con ello un sistema de correo de bajo costo y accesible a las clases más bajas, que también aportarían al nuevo sistema de correos y se impulsaría aún más con el ferrocarril que ahora llevaba las cartas y paquetes a más localidades y en menor tiempo y costo.


Como habíamos escrito en nuestro blog de "La primera tarjeta de Navidad", su creador, Sir Henry Cole estuvo en el lugar y época correctos. Durante el siglo XIX en Inglaterra se hicieron importantes avances en reformas de instituciones e intercambios de ideas con Europa de aquel tiempo. Personajes como Henry Cole y todo su círculo de amigos y conocidos fueron las personas que dieron forma al siglo XIX.


Originario de Bath, Somerset, Inglaterra, nacido el 15 de julio de 1808, Henry Cole fue hijo de Leticia Dormer y del Capitán Henry Robert Cole, perteneciente al regimiento de caballería King's Dragoon Guards.

Luego de cumplir su educación en la escuela pública Christ's Hospital, Cole con sólo 15 años ingresa a trabajar como empleado en la Oficina de Registros. Mientras trasncribía registros encontró tiempo para estudiar acuarela con el pintor David Cox, un prominente pintor paisajista y temprano precursor del impresionismo. Sus bocetos los exhibió en la Academia Real (Royal Academy). Un anticipo e introducción al arte, la que sería su compañera durante su vida.


En 1845, la Sociedad de Artes, cuyo patrón en ese entonces era el Príncipe Alberto, consorte de la Reina Victoria, convoca a una competición. El resultado de aquello es un premio otorgado a Cole por diseñar junto con Herbert Minton (gran compañía de cerámica, líder en Europa durante la era Victoriana) una vajilla de servicio de té. Aquella vajilla se vende muy bien y para 1847 Cole toma el seudónimo de Félix Summerly y funda la compañía "Summerly fabricantes de arte" en donde pintores y escultores diseñaron para la industria de Inglaterra.


Bajo su seudónimo escribe cuentos para niños, además de un manual de arquitectura, esculturas, tumbas y decoraciones de Westminster Abbey, guías temáticas para la National Gallery y Hampton Court, entre otras exhibiciones de arte, lo cual era su pasión.


Gracias a su membresía a la Sociedad Real para el fomento de la Artes, las Manufacturas y el Comercio (Royal Society for the Encouragement of Manufactures and Commerce), presiona al gobierno para implementar mejores estándares del diseño industrial de ese tiempo en Inglaterra.


En 1849 Cole visitó la Gran Exhibición de Productos de la Industria Francesa en París, la cual le dejó bastante impresionado y tomó la idea de hacer una gran exhibición similar en Londres, pero además invitando participantes internacionales y haciéndola más extensiva tanto a la población como a los sectores de la industria y el diseño.

Con el apoyo de la Reina Victoria se estableció una comisión especial para dirigir y organizar la Exhibición de 1851, el Príncipe Albert fungiría como presidente.

Es así que se lleva a cabo la “Gran Exhibición de la Industria de todas las Naciones” en el Palacio de Cristal de Londres (construcción que se realiza sólo para esta exhibición, construído en nueve meses desde su planeamiento) y que permanecerá abierta por cinco meses (de mayo a octubre).  Un relato de una visitante dice que los visitantes podían mirar el proceso completo de la producción del algodón, desde su hilado hasta la confección de prendas.


Todo lo expuesto en la Gran Exhibición enviaba un mensaje claro al mundo, Inglaterra era la guía para Europa y estaba a la vanguardia en todos los sectores de la industria y la tecnología.  Y esto no era una exageración.  De acuerdo con el catálogo ilustrado de aquella exhibición no sólo se exhibieron maquinaria de Gran Bretaña, también de sus Colonias y Dependencias y de 44 estados extranjeros.  Se numeraron 13,000 objetos en total incluyendo toda clase de maquinaria, electrodomésticos, segadoras, así como muestras de joyería de la India.

Muchas de estas innovaciones se desarrollarían totalmente en el siglo XX, como el antecesor del fax, una máquina para votar con cuenta de votos automática, daguerrotipos, la demostración del funcionamiento del barómetro, el primera estructura de hierro para pianos, un telescopio y hasta la exhibición de Nueva Zelanda, consistente en canastas, objetos tallados y otras artesanías hechas por los Maori.

No sólo se mostraba avances en lo industrial, también en el armamento. Samuel Colt participó con su prototipo, el Colt Navy y sus antiguos revólveres Walker y Dragoon.


La Gran Exhibición contó además con la visita de personajes ilustres como Charles Darwin, Michael Faraday, Charlotte Brontë, Charles Dickens, Lewis Carroll, George Eliot (Mary Ann Evans), Alfred Tennyson, William Thackeray, William Morris (aún de adolescente, más tarde se convertiría en el diseñador textil e impulsador de la tradición textil de Inglaterra). La música de apertura de la exhibición estuvo supervisada por William Sterndale Bennett y dirigida por George Thomas Smart. El auspiciante oficial del evento fue el primer refresco de la historia, "Schweppes".


Una de las alas interiores de la Gran Exhibición en Londres

(Foto Colecciones Victoria & Albert Museum)


Se calcula que seis millones de personas visitaron la Gran Exhibición, con un promedio diario de 42,800 personas y un pico registrado de casi 110,000 visitantes en el último mes de exhibición.

Los réditos de dicha exhibición se usaron para el mejoramiento de la educación en ciencia y arte en todo el Reino Unido. 

Por otro lado el Parlamento le concedió a Cole la cantidad de cinco mil libras para comprar los objetos más llamativos de la Gran Exhibición con el fin de que sean expuestos de forma permanente junto a una colección de los mejores dibujos de las escuelas de arte de toda Gran Bretaña.

Con esta colección de objetos y de dibujos se inaugura en 1899 el South Kensington Museum que más tarde se convertiría en el “Victoria and Albert Museum”. Cole se convertiría en el primer director de aquella institución.

  

Henry Cole fue clave en el desarrollo de la Escuela Nacional de Entrenamiento en Artes que luego en 1896 fue renombrada como el “Royal College of Art” y tuvo un papel muy significativo para la posterior creación del Royal College of Music y en el Imperial College London.

En 1873 Cole se retira de de sus funciones luego de 50 años de servicio público y en 1875 recibe el título de Caballero o “Sir” por parte de la Reina Victoria.

Ya sin sus obligaciones y responsabilidades de todos sus cargos y a pesar de su avanzada edad continúa trabajando por su cuenta para establecer la Escuela Nacional de Entrenamiento en Música y la Escuela Nacional de Entrenamiento de Cocina.

Al final del año 1881 y sintiéndose enfermo por problemas cardíacos, con ayuda de su hija escribe sus memorias luego de media centuria en el servicio público.  El 17 de abril de 1882 fue la última vez que posaría para un retrato que le hacía el famoso pintor Whistler.  Aquella noche su condición empeora y fallece al día siguiente.

Un hombre admirable, con energías infinitas que dio mucho por el impulso de las artes en su país, para la creación de innumerables instituciones de la enseñanza del arte accesible a toda la población. En "El Castillo de Ana" admiramos mucho a Henry Cole y nos inspira año a año para elaborar las más lindas tarjetas navideñas hechas a mano. ¡¡Gracias Sir Henry Cole!!

elcastillodeana

18 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


Commenting has been turned off.
bottom of page